El retorno
viernes, 23 de noviembre.
Mi mente a andado divagando por el placer: me he vuelto a someter a la dictadura de sus manos. Nuevamente he recordado como era gemir por la empalagosa satisfaccion de sentirme toda una mujer, pero en esta oportunidad fue en el cine...
Habiamos decidido amigarnos con la privacidad para provar si esta nos conducia por un atajo que conduciria hacia el mismisimo placer, pero divagando por las calles de un domingo a la tarde por la ciudad de Rosario, solo nos encontramos con el cine, observamos que solo se encontraban en el el boletero que hacia un exagerado esfuerso por mantenerse despierto, nos miramos y nuestras miradas hablaron por si solas. No dudamos en sacar una entrada para la pelicula que apostabamos que seria la menos vista (aunque todas ese dia lo serian), rebuscando monedas y quizas con un poco de suerte, algun que otro billete, el buscaba en los bolsillos de sus pantalones y yo en mi " mistica" cartera, y por suerte llegabamos a los $6. Solo seis pesos compraron el boleto al placer...
Elegimos con total comodidad las butacas las cuales ibamos a ocupar, teniamos el libre albeldrio para escoger, la sala se allaba desolada a esepcion de un "cineasta" que se allaba sentado solo en la oscuridad acompañado por un paquete de Pop-corns, pero nos miramos e hicimos una expresion de indiferencia con nuestros hombros. Alli nos encontrabamos sentados, imapcientes por que terminaran los avances de otros estrenos y se terminaran las luces sobre nuestros cuerpos. Y asi fue, se apagaban las luces en forma de estrellas y nuestros ojos se cerraron en forma de resignacion frente a la satisfaccion...
Yo queria dar el primer paso, porque el se allaba desconsertado frente a mi cuerpo ya entregado, pero no me dio el gusto: finalmenete se decidio por anesteciarse con la fragancia de perfume de bebé que acostumbro a volcar sobre mi cuello, me olia y me saboreaba mi cuello, ese dia su lengua se recato y dio paso a sus dientes, era como un animal que queria desgarrarme la yugular. Cuando ya me habian parecido monotonos su mordiscos en mi cuello, empese a volcarme sobre sus piernas, sus manos solo se podian permitir sostenerme de mis nalgas para que no me encontrara con el piso alfombrado azul de aquella sala, una mano en cada una, no logre entender si el buscaba que yo no me cayera o quisas fuera el, el que se cayera ( x la forma en que se aferraba). Solo le daba deviles besos sobre lugares estratejicos, mientras daba un lento meneo sobre sus piernas, ya podia sentir en mis muslos un cambio de tamaño, pero este meneo tomo cada vez mas velocidad a la par de su ereccion. El ya no aguantaba mas con su exitacion, y yo con mi aburrimiento. Le brinde coomo una madre a su hijo hambriento mis dos pechos, y los mamo como si nunca se hubiera alimentado, y esto probocaba que en mis bragas se filtrara algo de humedad, su lengua se canso de saborearlos, los lamia en forma circular, me mordia sensualmente mis pezones, hasta que el dolor se transformo en puro placer.
El dejo de sostenerme y cai rendida a su entrepierna, comense en principio a masajear sus testiculos, sin llegar a causar dolor, luego mi boca probo el sabor de la hombria, a decir verdad su miembro no tiene un alto tamaño, es mas es vastante`pequeño, pero me favorecio en poder succionarselo con toda mi dulce boca, no quedaba ni un espacio fuera... de a ratos el queria manejar mi cabeza, jalandome torpemente de mi pelo oscuro y suave, pero tambien agarraba con sus manos la butaca, le estaba clabando las uñas a el posa brazo azul. Pero no tenia sed ya y no me trague su semen ( a decir verdad nunca lo trague siempre lo escupi o no deje que acabara dentro).
Lugo vino mi parte: ya su pene se habia asqueado de mi saliba, ya se encontraba rendido, pero yo queria mas y mas. Con sus manos temblorosas, por estar algo dibagantes, me jalo pra abajo mis bragas celestes, yo sabia que no tenia conocimiento en que hacer, asi que tome firme su mano y empese a hacerla deslizar sobre mi devil clitoris, lo estaba obligando a que me descubriera, lo hacia que me frote, frote y frote, y su mano se estaba hidratando con mi flujo ( desconosco como se llama en verdad este liquido) , de vez en cuando necesitaba sacarlo de ahi ya no podia retener mis gritos, hasta que llego su fin... mi vagina en verdad estaba necesitando que algo se introdujera, pero no nos olvidemos que era un cine, mi cabeza estallaba y mi vagina tiritaba de calor.
Nuevamente se encendieron las estrellas con luz, miramos y en la pantalla ya estaban los creditos, me acomode el pelo, me abroche mi corpiño y me baje la pollera al mismo tiempo que subia mis bragas... salimos de la sala.
No recuerdo que pelicula era, pero precenti que ya la habia visto...

