Pico de loro
La sonrisa apuñala la tristeza de mis facciones, las carcajadas despiertan a la esperanza de su siesta, tus latidos se conocen con mi piel y el sol lustra nuestras miradas. No creo en el eco de tus palabras, y el futuro juega a las escondidas, pero en este momento siento en mis venas la dosis de alegría que me inyecta tu compañía.
Tu belleza se esconde delante de mis ojos, pero mis parpados se cierran de placer (no tengo nada que ver, solo tengo que sentir), el cannabis me ahoga en tu aroma, mis curvas te advierten peligro y vos solo chocas, tu rock me humecta, mis caricias desprestigian a los chismosos. Sé que tu imagen escupe a la hermosura, pero también dilata mi curiosidad.
Los -2º se derriten con el calor de mi energía, la tranquilidad del viento se hace huracán en mi voz, mis pasos como ecos en la envidia de los prejuicios y las dudas no encuentran rincón donde escarbar. No me interesa tu verdad, mucho menos mis razones, tampoco mi vereda, solo sé que siento.
A Emanuel

