Yo, tu guitarra
Cinco dedos hallan su hogar en mi cadera y los restantes suavisan mi espalda, yo no me quiero caer de su cuerpo y me amarro a sus labios, lo encierro con mis infinitas piernas y mi abdomen le provoca hambre. Nuestras ropas habian despreciado a nuestra piel y mimado al antártico piso de su habitacion, de fondo estaban los lamentos del ventilador acompañados con uno que otro discreto suspiro.
De mi espalda ya empesaban a nacer cuerdas, mis besos charlaron con tu cara, se emborracharon con tu cuello y se presentaron con tus orejas, mientras estas me iban confesando sus pecados, tu voz me cantababa religiosamente a todos tus dioses (Dios, Buda y Cliff Burton), no olvidaste a ninguno..
Tus gemidos me coronaron, y mi trono se elevaba al compas de tu bragueta, en mi cintura se soltaban acordes, le cantabas a mi pudor una cancion de cuna. Una cancion componias en mi cuerpo, escribias, tachoneabas en mi piel, fui tu guitarra y tu cancion, fui tu reina y tu sacerdotisa... fui todo en la mañana continua...

